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Artículo de Santiago Zulueta.

Lecciones de la Naturaleza

Teresa, mi mujer, y yo Tenemos la costumbre de dedicar nuestro tiempo libre a pasos miedo el campo. El Pasado fin de semana recorrimos las faldas de la Sierra de Los Cameros en La Rioja.

La primavera ya había despertada. Andábamos por sendas que discurrían entre manchas de Encinas y coscojas Debajo de las cuales florecían jaras, tomillos y aulagas. Aquí y allá espinos albares, bellísimos, cubiertos de flores blancas. Contrastes de colores. No soy un experto, pero identifique subasta cinco especies de pájaros cantores. Nos rodeaba la vida preñada de tenues y delicados aromas. Paz.

Al volver Donde habiamos dejado el coche, pasamos por casas de fin de semana, toda con jardín. Eran jardines sin gracia, monótonos, peor o mejor cuidados. Observe el contraste, algo no encajaba. ¡Estaban Fuera de lugar! No se oían cantos de pájaros, no habia flores. Color verde monótono. ¿Dónde está el verdadero jardín? ¿Quién deberia adaptarse a quién, el hombre en la Naturaleza o ésta al hombre?

Vino a hombres atareados en cuidar suspensión parcelas con suspensión Mochilas de Tratamiento, intentando que la Naturaleza no invadiera apoyo trozar de civilizacion. Al otro lado de las verjas Siglos de adaptaciones las explicaban una lección que debemos aprender.

SANTIAGO ZULUETA

Director de Zulueta Corporación

Boletín n º 15, de noticias ZULUETA

página de Zulueta: http://www.zulueta.com

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