La siega del césped< Volver
La siega es una de las operaciones más importantes dentro del mantenimiento del césped y será esencial para obtener un tapiz vegetal denso y regular.


La siega

 

La altura de corte dependerá en gran medida del cultivar. En general, las agrostis podrán ser cortadas a alturas incluso inferiores a 0,5 cms, en cambio la festuca alta no se podrá segar por debajo de los 4cms.

Es importantísima la relación directa entre altura de corte y el desarrollo radicular. Una altura óptima, que variará según la especie y el microclima que tenga, permitirá aumentar el desarrollo de las raíces y los tallos nuevas, su turgencia, la finura de las hojas, la densidad y el aspecto estético.

Por el contrario, alturas de corte excesivamente bajas provocarán disminuciones de la síntesis de las sustancias orgánicas, de la resistencia a las enfermedades y en definitiva del vigor del césped.

La frecuencia de la siega vendrá determinada por la velocidad de crecimiento de las hojas, las condiciones medioambientales, la altura de corte, el tipo y utilización de césped, y también de la segadora empleada.

Generalmente, si la altura de corte es baja, la frecuencia será alta. Así en un green de golf donde estaremos segando a alturas de 3-5mm, la frecuencia de corte acostumbrará a ser diaria. En cambio en un jardín compuesto por Poa del prado a una altura de 35 a 50 mm, nos podrá pedir una frecuencia de corte de 4 a 8 días en función de su crecimiento.

No todas las variedades permiten una siega igual de limpia. Por ejemplo, el ray-grass inglés posee unas tallos fibrosos y rígidas que son más difíciles de cortar, a menos que las cuchillas no estén bien afiladas. Por el contrario, las agrostis, o las poesías, permiten un corte mucho más limpio.

Especialmente en jardines de pequeñas y medianas dimensiones, y donde la frecuencia de corte supere los tres días, es recomendable la retirada de todos los residuos de la siega.

Si no lo hacemos así, se creará un "Thach", superficie de paja seca entre la tierra y el cuello del tallo, que nos presentará, a la larga, serías dificultades. Por un lado, interceptando el agua de riego que debería ir destinada a las raíces (Pensamos que esta paja tiene una capacidad de almacenamiento de agua muy elevada). Por otra parte, provocará una elevada humedad en el cuello de la raíz, punto muy sensible a posibles emfermetats criptogámicas.

Respecto a los tipos de segadoras más comunes, encontraremos las rotatorias, suficientes para casi cualquier tipo de césped, las helicoidales, especiales para alturas de corte muy pequeñas y cortes muy limpios.

Consejos para una buena siega:

Si el césped está muy alto, no la cortamos nunca de golpe, sino que lo haremos en varias cortadas.

Mantendremos la cuchilla siempre con buen estado, bien afilada, y la cortadora deberá estar a plena potencia, para conseguir un corte lo más limpio posible.

Intentar siempre conocer cuál es la especie dominante y no segar-nunca por debajo de su capacidad de reacción. Es más sana una hierba un poco alta que una de excesivamente baja.

Tener cuidado de no acostumbrarnos a segar el césped cuando ésta esté mojada.

Si queremos tener un césped de calidad, y no queremos cortarla muy a menudo, tendremos que recoger la hierba segada.

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