Todo lo que hay que saber sobre la legionela< Volver
Cada año oímos hablar de brotes epidémicos de legionelosis que afectan gravemente a la ciudadanía, sin saber exactamente a qué riesgos estamos expuestos.

Cada año oímos hablar de brotes epidémicos de legionelosis que afectan gravemente a la ciudadanía, sin saber exactamente a qué riesgos estamos expuestos. Con este artículo intentamos aclarar las dudas más comunes en que nos encontramos cuando nos referimos a la Legionella ya sus consecuencias:

 

¿QUÉ ES?

La Legionella pneumophila es una bacteria ambiental gram negativo con forma de bacilo, capaz de sobrevivir en un amplio intervalo de condiciones físico-químicas. Su hábitat ecológico natural son las aguas superficiales, donde forman parte de su flora bacteriana. Las condiciones idóneas de temperatura para su multiplicación son entre 20 y 45 º C. Desde estos reservorios naturales, la bacteria puede colonizar otros espacios a través de la red de distribución del agua.

 

COMO NOS PUEDE AFECTAR?

Esta especie es la causante de la legionelosis o enfermedad del legionario. Puede presentarse como una neumonía o como una enfermedad febril llamada fiebre de Pontiac. La entrada de la Legionella en el organismo humano se produce a través de las vías respiratorias por inhalación de aerosoles de agua que contienen un número suficiente de bacterias, pudiendo llegar a provocar graves complicaciones pulmonares. Por tanto, los orígenes de las infecciones siempre los encontraremos a todos aquellos sistemas o aparatos generadores de aerosoles de agua los que puedan ser inhalados por personas, como por ejemplo torres de refrigeración, sistemas de humidificación, fuentes públicas, sistemas de riego automático ...

 

COMO EVITAR SU PROLIFERACIÓN?

Mediante eficientes programas de prevención y control conseguiremos reducir sensiblemente la incidencia de la enfermedad en la población. Estos programas, elaborados y ejecutados por empresas acreditadas tal y como contempla la legislación vigente, implican entre otras actuaciones:

Efectuar evaluaciones de riesgos siguiendo las guías técnicas del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
· Tener un eficiente plan de autocontrol basado en la evaluación del riesgo, el esquema de la instalación y la identificación de puntos críticos.
· Mantenimiento, limpieza y desinfección de elementos del sistema.
· Elaborar un programa de analíticas que contemple medidas a tomar en caso de aparición de Legionella. Las muestras deben ser analizadas por laboratorios acreditados.

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